En 2018 el vídeo online supondrá el 84% del total del tráfico en Internet. Grandes y pequeñas empresas ya han entendido el potencial que esa cifra supone de cara a sus esfuerzos en marketing y están empezando a transformar todas sus comunicaciones a ese formato, en detrimento del texto y las imágenes.

Si tu negocio también se está empezando a sumar a esta nueva ola digital o tiene pensado hacerlo pronto, tiene que tener en cuenta un aspecto esencial a la hora de crear esos vídeos y es que todo el contenido utilizado en los mismos tiene que ser original o haber obtenido las licencias correspondientes del mismo.

Youtube utiliza el algoritmo llamado Content ID para analizar todos los vídeos que se suben a su plataforma

Significa que si utilizamos visuales o música de los cuales no tenemos los derechos de autor, grandes plataformas de vídeo como Youtube analizarán mediante algoritmos su contenido y determinarán que éste no es válido debido al incumplimiento de las normas de copyright, eliminando o silenciando automáticamente el vídeo en cuestión, lo cual no solo haría perder tiempo y dinero a nuestra empresa, sino también credibilidad de cara a sus clientes o usuarios.

Afortunadamente a la par que la popularidad de este formato ha ido creciendo, también se han gestado nuevas soluciones económicas para que la creación del mismo no suponga una gran carga adicional. Nos referimos aquí a la música libre de derechos.

Tal y como nos explican en Snail Music, mediante la adquisición de una simple licencia una única vez, se nos permite el uso legal de música o efectos de sonido para añadirlos como fondo a nuestros vídeos. De ésta manera nos ahorramos pagar los royalties por cada reproducción de esa canción, como ocurriría en caso de querer utilizar canciones famosas y conseguimos que Youtube determine que nuestro vídeo es completamente válido para pasar sus filtros referentes a los derechos de autor.

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